INTECO presenta un estudio sobre la «Seguridad de la Información y e-Confianza de los Hogares Españoles».

Inteco Estudio Seguridad Información y e-Confianza Hogares EspañolesLas incidencias relacionadas con la seguridad y la confianza de los usuarios en la Red son un factor crítico que condiciona el desarrollo de la Sociedad de la Información en España, retrasando la adopción y extensión de servicios a través de Internet, como el comercio electrónico, la administración electrónica o la banca online.

De la mano de Enrique Martínez, director general de INTECO, y Pablo Pérez, gerente del Observatorio y coordinador del equipo de trabajo, se presenta la Primera Oleada del Estudio sobre la Seguridad de la Información y e-Confianza de los Hogares Españoles, realizado por el Observatorio de la Seguridad de la Información de INTECO – Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación. Para la elaboración del Estudio se han realizado, entre diciembre de 2006 y enero de 2007, más de 6.000 encuestas a hogares y se han analizado más de 3.000 ordenadores de los hogares panelizados.

El estudio muestra, por primera vez, los hábitos que afectan a la seguridad en Internet: equipamiento de seguridad en los hogares, las medidas que los usuarios toman antes y después de las incidencias y la percepción relativa a la seguridad en Internet existente en los hogares españoles Refleja también la creciente exigencia por parte de los usuarios a las administraciones públicas de que “hagan de Internet un lugar seguro”.

Perfil de los hogares: equipamiento y uso de Internet

El 90 % de los hogares participantes en el estudio acceden a Internet a través de Banda Ancha. El hogar el principal núcleo de acceso para el 78% de los encuestados, siendo Cuando se conectan desde el hogar, el 76% se conectan principalmente desde un PC de sobremesa, el 22% desde un portátil y el 2% desde otros dispositivos (móvil, PDA, videoconsola). Del total, un 60% se conecta más de 5 horas a la semana desde el hogar. Se constata también una amplia experiencia en Internet, ya que el 90% afirma utilizarla desde hace al menos 2 años y el 65,4% desde hace más de cinco años.

La práctica totalidad de los encuestados utiliza el correo electrónico, el 75% utiliza programas de descarga de archivos y el 46% deja desatendido el ordenador al menos una vez al día. Destacan usos como el chat (66,6%), la banca online (63,3%), los pagos por Internet (26,9%) o la videoconferencia (19,8%).

Medidas de seguridad en los hogares españoles

En relación con la seguridad de la información, los usuarios de Internet utilizan principalmente medidas de seguridad que no exigen ninguna participación activa (automatizadas), existiendo un déficit en la incorporación de medidas que reclaman mayor proactividad por parte del usuario.

Entre estas herramientas, los programas antivirus son la más generalizada y está instalado y activo en el 87% de los hogares (si bien, paradójicamente, el 95% el declara tenerlo instalado). La segunda medida con mayor penetración son los cortafuegos, del que disponen un 76% de los encuestados. Por otro lado, las medidas que implican un comportamiento más activo del usuario, como las copias de seguridad, apenas son utilizadas por el 35% de los usuarios.

Entre las razones para no implementar medidas de seguridad, las más importantes son las derivadas del desconocimiento o de la percepción de que es innecesaria. Las medidas más valoradas son los antivirus, los cortafuegos y los programas anti-espía. Es destacable el hecho de que un gran porcentaje de los usuarios que no utilizan programas antivirus alegan no hacerlo porque este entorpece el uso del ordenador y la navegación por Internet.

En cuanto a las previsiones a corto plazo, el mayor incremento se registra en programas de protección ante el correo basura y el software espía, así como en las actualizaciones de seguridad y las copias de seguridad de archivos importantes.

Los usuarios con mejor protección son los que utilizan un mayor número de servicios. Según el estudio, el 64% de los equipos están suficientemente protegidos. Dependiendo del tipo de medidas utilizadas podemos distinguir entre: un 35,6% de los ordenadores que tienen una protección avanzada (utilizan tanto medidas proactivas como automatizables), el 36,1% una protección básica (utilizan medidas automatizables) y el 28,3% una protección deficiente (presentan carencias en el uso de ambos tipos de medidas).

Hábitos de de seguridad en los hogares españoles

Los usuarios declaran que tienen un comportamiento “bastante prudente” en su utilización de Internet.

Se puede categorizar a los internautas según su comportamiento y hábitos de seguridad como:

El comportamiento temerario implica a menos del 10% de los usuarios, pero en ellos se concentra gran parte del riesgo total del sistema:

Su comportamiento se caracteriza por abrir correos de remitentes desconocidos, desactivar las medidas de seguridad de los equipos, compartir archivos y software no verificado (a través de redes P2P), agregar contactos a gestores de mensajería instantánea o pulsar los enlaces de sus conversaciones sin saber quién o qué está tras ellos.

Incidencias de seguridad

El 72% de los ordenadores domésticos para acceso a Internet presentan algún tipo de código malicioso o malware, detectándose malware con riesgo alto en más del 50% de los equipos analizados.

Así, más algo más del 50% de los ordenadores de los usuarios domésticos analizados tienen troyanos y más del 40% adware publicitario, un 25% herramientas de intrusión, un 10% programas espía y un 10% virus.

De entre el malware encontrado aquel que genera un mayor número de variantes distintas son los troyanos (48,7%) y el adware publicitario (34,6%)

La gran proliferación de troyanos y adware frente a virus y gusanos se explica porque actualmente la producción de malware está muy relacionada con el fraude, muchos de los nuevos especimenes tienen como objetivo el lucro de sus creadores a costa de los usuarios infectados. En este nuevo escenario los troyanos y el adware son los códigos maliciosos más productivos para las estafas, por eso se crean mas que otros tipos de malware.

Es destacable el hecho de que aun a pesar de utilizar más de 30 motores de búsqueda de código malicioso, un 8,9% del mismo es detectado en los equipos de manera heurística, esto es, este posible malware aún no estaba recogido en sus catálogos.

En cuanto al efecto de las incidencias en los usuarios, las consecuencias más habituales son la actualización, renovación e instalación de nuevas barrera de proyección (el 10% instaló su primer antivirus, el 20% cambia de antivirus), el cambio de opinión y comportamiento respecto a la seguridad, siendo más prudentes, y reclamando mayor implicación de la administración. Un dato importante en este punto, es que las incidencias apenas modifican el uso de los servicios, debido al carácter de imprescindible que Internet está adquiriendo.

Percepción de seguridad y e-Confianza de los usuarios en el uso de Internet

Aunque casi la mitad de los hogares indican que utilizarían más servicios si supieran reducir su riesgo, el análisis señala que, en general, las incidencias de seguridad no provocan que los usuarios abandonen servicios o dejen de utilizar Internet.

Si bien es cierto que existe un efecto de retraso en la incorporación a la Sociedad de la Información relacionado con la falta de confianza en Internet, dicho efecto debe buscarse entre los “no usuarios”, es decir, aquellos que no se sienten suficientemente protegidos como para incorporarse y moverse plenamente en la Red.

Así las cosas, los usuarios habituales de Internet han englobado de tal forma los servicios online en su estilo de vida que se les hace muy difícil prescindir de los mismos. En este contexto, las incidencias sufridas se interpretan como avisos para aumentar su equipamiento de protección y/o para mostrarse más prudentes en sus hábitos, pero no se interpretan como avisos de que deben abandonar o reducir el uso de Internet. Simplemente, para muchos usuarios, la segunda alternativa no parece posible.

A pesar de las incidencias declaradas, y del conocimiento del riesgo bastante realista que manifiestan los usuarios, la sensación general es de confortable seguridad en el uso de Internet. La gran mayoría considera que su conexión y su equipo les garantizan una navegación segura.

Los análisis realizados ponen de manifiesto que la e-confianza de los internautas se sitúa en torno a los 76,4 puntos de media en una escala del 0 a 100. Esta e-confianza es elevada en todos los grupos de usuarios, sin distinción de sus hábitos de riesgo o del nivel de equipamiento en seguridad. Esta percepción de seguridad solo se ve afectada después de sufrir numerosas incidencias y se recompone ampliando las medidas de protección y moderando las conductas de riesgo. Cuando no se consigue recomponer la percepción de seguridad, aumenta la demanda de una mayor intervención de la Administración.

La seguridad en Internet no es una cuestión de máquinas y tecnología, sino de personas.

Es destacable el hecho de que a pesar de que tanto las medidas de seguridad como el comportamiento de los usuarios reducen el número de incidencias detectadas en los ordenadores, son estas últimas acciones las que hacen disminuir de manera más significativa el código malicioso encontrado en los ordenadores.

Dado que nivel de equipamiento básico es similar en la mayor parte de los usuarios, la prudencia en los hábitos de uso se ha revelado como un importante factor de protección adicional. De hecho, los resultados del escaneo de los ordenadores muestran cómo los hábitos de seguridad marcan generalmente las diferencias en incidencias entre los usuarios con antivirus y sistemas operativos actualizados.

Así pues, se constata que la instalación de herramientas de seguridad, siendo necesaria, no es suficiente; además es preciso tomar otras acciones complementarias: buenas prácticas y hábitos de seguridad adecuados. La seguridad en Internet no es pues una cuestión de máquinas y tecnología, sino de personas.

Con el Estudio se han identificado tres debilidades:

Por todo ello, es necesario que los usuarios sean conscientes de la utilidad de las herramientas de seguridad como los antivirus, cortafuegos, antispam (correo no deseado), actualizaciones de seguridad, etc. Pero también deben conocer sus limitaciones de dichas soluciones informáticas, las amenazas reales, y las recomendaciones adicionales, para que no se cree una falsa sensación de seguridad. Es imprescindible, para aumentar la seguridad, el proporcionar a los usuarios de una mayor formación de cara a realizar un uso responsable y seguro de las nuevas tecnologías, con hábitos de uso basados en la precaución y la protección.

Por tanto se hace necesario un esfuerzo en dos frentes: por un lado, potenciar el uso de dispositivos de seguridad y, por otro lado, remarcar la necesidad de un uso responsable de los equipos, para que esos dispositivos sean realmente eficaces.

Aquí es donde se muestra clave la acción de la Administración: creando una cultura de seguridad que canalice la información relativa tanto a los sistemas de protección como a las prácticas seguras.

El papel de la Administración: Tutelaje vs. Autorregulación

Los resultados del estudio señalan que el 72% de los usuarios opina que la Administración Pública debe encargarse de hacer de Internet un lugar seguro, y el 58% afirma que emplearía más servicios si le enseñaran a proteger su ordenador.

Paralelamente, el 85% opina que Internet seria más seguro si empleásemos correctamente las utilidades de los programas que disponemos, y el 67% de los encuestados considera que la propagación de amenazas a través de Internet es resultado de la poca cautela que sus usuarios manifiestan.

Los usuarios piden a la Administración que:

El papel que los usuarios asignan a la Administración en materia de seguridad parece consistir en ser una última instancia. El resultado debe garantizar la seguridad cuando las medidas al alcance del usuario y los hábitos prudentes de navegación se revelan insuficientes. En general, esta intervención es aceptada y reclamada por más del 70% de los usuarios.

El resultado global de este proceso de reequilibrio en el tiempo es que los usuarios opinan que se ha reducido en el último año tanto el número como la gravedad de incidencias que padecen en sus equipos. Lo que refuerza su idea de que el reequilibrio es la estrategia adecuada.

 
 
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