La Comunidad de Madrid ha aprobado una inversión de 36,7 millones de euros para prestar el servicio de teleasistencia avanzada a personas mayores en situación de dependencia entre el 1 de octubre de 2026 y el 30 de septiembre de 2028. El contrato refuerza un modelo orientado al seguimiento permanente en el domicilio, con atención remota e inmediata durante las 24 horas, apoyado en dispositivos inteligentes como detectores de movimiento y caídas, sensores para puertas y electrodomésticos, avisos de humo, fuego o gas, así como relojes con geolocalización y dispensadores electrónicos de medicamentos.
La nueva licitación supone un incremento superior al 9% respecto al contrato anterior. El servicio atiende actualmente a 50.867 beneficiarios en sus hogares y se apoya en una red de dispositivos inteligentes y equipos profesionales destinados a favorecer la autonomía personal, la seguridad y la prevención de incidencias.
Teleasistencia avanzada con dispositivos inteligentes
El sistema cuenta en la actualidad con 400.000 dispositivos inteligentes instalados o disponibles para el seguimiento de las personas usuarias. Entre ellos figuran detectores de movimiento y de caídas, sensores magnéticos para puertas, frigoríficos o microondas, y elementos de seguridad capaces de emitir avisos por humo, fuego o gas.
La teleasistencia avanzada incorpora también relojes con geolocalización y dispensadores electrónicos de medicamentos. Estos recursos permiten ampliar la capacidad de supervisión y respuesta ante situaciones de riesgo, especialmente en personas con mayor vulnerabilidad o con necesidades de apoyo continuado.
El contrato introduce un Plan Individual de Intervención para cada usuario, que quedará alojado en una plataforma digital única de la Comunidad de Madrid. Este plan incluirá actuaciones relacionadas con cuidados personales, estimulación cognitiva, promoción de hábitos saludables y apoyo a los cuidadores.
Nuevos programas para mayores
El modelo renovado añade programas específicos para personas mayores de 90 años y para usuarios en situación de alta complejidad. La prestación también refuerza la cualificación de los equipos mediante una ampliación de las horas de formación previstas para los profesionales implicados.
Otra de las novedades es la incorporación de la figura del trabajador social en el servicio, con más de 30 profesionales de este perfil. Estos equipos participarán en la valoración individualizada de las personas dependientes junto a psicólogos, terapeutas ocupacionales, personal de Enfermería y fisioterapeutas.
La organización del contrato se estructura en cinco lotes, con la ampliación de una zona respecto al modelo previo. Esta distribución permitirá contar con más bases y unidades móviles, con el objetivo de agilizar la asistencia presencial en los domicilios cuando se produzca una incidencia.
Atención permanente y coordinación con recursos de apoyo
El servicio está monitorizado por 450 profesionales y por unidades móviles que se desplazan a las viviendas cuando es necesario. La atención se presta de forma continuada, 24 horas al día y los 365 días del año.
La intervención se coordina con otros recursos públicos, privados o familiares, según las necesidades de cada usuario. Además, cada persona contará con teleoperadores de referencia, encargados de mantener el seguimiento y activar las respuestas previstas dentro del sistema de teleasistencia avanzada.
