El Gobierno de Castilla-La Mancha ha consolidado su servicio público de teleasistencia, con 85.959 personas beneficiarias y presencia en el 93% de los municipios. Este sistema avanza hacia un modelo de teleasistencia avanzada, con un 98,5% de digitalización y más de 5.500 dispositivos tecnológicos instalados, lo que permite ofrecer una atención proactiva y predictiva capaz de anticipar situaciones de riesgo y adaptar los apoyos a cada usuario.
Durante 2025, el servicio ha gestionado más de dos millones de llamadas, entre ellas 22.160 emergencias sanitarias, con un tiempo medio de respuesta de nueve segundos. Este modelo combina atención telefónica y presencial con seguimiento personalizado, apoyado en herramientas digitales que permiten una gestión más ágil y eficiente de cada incidencia.
Un modelo tecnológico basado en prevención y monitorización
El despliegue tecnológico constituye uno de los pilares del servicio. En total, se han instalado 5.575 dispositivos que incluyen detectores de caídas, sensores de humo y gas, sistemas de geolocalización y equipos adaptados a las necesidades específicas de cada usuario. Estos dispositivos permiten monitorizar situaciones de riesgo en tiempo real y activar alertas automáticas, mejorando la seguridad en el hogar y reduciendo los tiempos de intervención.
La digitalización del sistema facilita además la recogida y análisis continuo de datos, lo que posibilita una atención predictiva basada en patrones de comportamiento y necesidades individuales. Este enfoque permite anticiparse a posibles incidencias, ajustar los apoyos de forma personalizada y reforzar la prevención, especialmente en colectivos vulnerables o personas que viven solas.
A esta base tecnológica se suman intervenciones técnicas, visitas domiciliarias y procesos de instalación que garantizan el correcto funcionamiento de los dispositivos y su adaptación a cada entorno. El servicio integra así innovación tecnológica con atención directa, generando un modelo híbrido que combina cercanía y eficiencia.
El servicio continúa creciendo de forma sostenida, con un incremento del 80% en el número de usuarios en la última década y miles de nuevas altas cada año. Además, incorpora programas de envejecimiento activo y acciones de apoyo social, apoyadas también en herramientas digitales que promueven la participación, la salud y la autonomía de las personas usuarias.
Este desarrollo se apoya en una inversión sostenida y en la incorporación continua de nuevas tecnologías, consolidando un modelo de teleasistencia que sitúa la innovación en el centro del cuidado y refuerza la capacidad de respuesta del sistema en todo el territorio.
