Ahorro energético gracias a la combinación de sensores ultrasónicos, iluminación inteligente y plataforma de gestión

Plano 3D de la pantalla táctil.

La automatización de los edificios tiene como objetivo proporcionar la máxima comodidad a los usuarios, aunque en muchos proyectos cada vez es más frecuente ver instalaciones domóticas, que ayudan a optimizar el funcionamiento de los dispositivos inteligentes, con el fin de obtener un mayor ahorro energético.

La compañía Mercalli automatizó sus instalaciones para obtener un mayor ahorro energético.

Un ejemplo de estos proyectos es el llevado a cabo por la compañía Mercalli en su sede central, ubicada en Novara (Italia). La empresa ha aplicado su conocimiento en la materia para conseguir una disminución en la factura de la luz, con la ayuda de los dispositivos conectados y una plataforma de gestión.

La idea principal de Mercalli era despreocuparse del funcionamiento de la iluminación y la climatización, al tiempo que los consumos energéticos se mantienen bajos y así evitar malgastar electricidad en los espacios que están vacíos.

Luz natural, sensores y alarma

La iluminación en un edificio de oficinas puede llegar a estar en funcionamiento más de ocho horas al día, e incluso, las 24 horas, por lo que el consumo de energía es elevado. Esta es una de las razones por las que Mercalli automatizó la luminaria de toda la sede, donde la luz natural juega un papel importante en su funcionamiento.

Gracias al uso del sensor ultrasónico, se puede detectar la presencia de una persona cuando existe una barrera de luz.

Para ello, desplegaron en cada una de las salas y zonas comunes dos tipos de sensores: los de presencia IR4HD y los ultrasónicos Steinel US360. Estos últimos trabajan con la tecnología de ultrasonidos de 40 KHz, pudiendo detectar movimientos incluso con barreras de luz. Es por ello que en los espacios donde disponen de lámparas suspendidas utilizan este sensor, ya que con los sensores IR podría existir perturbaciones y provocar un mal funcionamiento del sensor.

Ambos tipos de sensores están calibrados en modo de presencia, activando la iluminación cuando detectan a una persona en la sala, y calculan la cantidad de iluminación natural que incide por las ventanas. En caso de que sea insuficiente y haya una persona en la estancia, la luz se encenderá automáticamente, pero si no hay nadie se mantendrá apagada.

Los sensores instalados están configurados con detección de presencia y calculan la luz natural.

Además, se ha conectado el sistema de seguridad al sistema domótico, permitiendo apagar automáticamente toda la iluminación de la sede en el momento que se procede al armado de la alarma. De esta forma, se evita que la luz se quede encendida accidentalmente por un descuido durante toda la noche o el fin de semana.

Temperatura constante

Mercalli ha aprovechado la renovación de la sede para instalar una estación meteorológica Schneider, que permite gestionar de manera autónoma las cortinas y los toldos, en función de la climatología externa. En caso de que exista una lluvia intensa o un viento fuerte, el sistema actuará en consecuencia para evitar que los toldos sufran algún desperfecto.

La automatización de las cortinas y los toldos ayudan a mantener una temperatura confortable en el interior de la sede.

Junto a la estación meteorológica, el termostato inteligente gestiona la temperatura en el interior del edificio, activando el modo confort cuando detecta presencia. Aunque los usuarios tienen la posibilidad de modificar los valores de manera manual, e incluso, decidir los puntos de ajuste o temperatura.

Asimismo, el termostato incorpora más funcionalidades como la gestión de la iluminación en modo manual, de aquellas que no están controladas por los sensores, así como las cortinas o la termorregulación.

OpenHab y asistente de voz

Para un mayor control de los sistemas, la compañía ha optado por implementar la plataforma de automatización del hogar de código abierto gratuita OpenHAB. Este sistema ofrece la posibilidad de gestionar de manera remota o con ayuda de los asistentes virtuales, los sistemas domóticos de la sede.

Con la ayuda de la plataforma OpenHAB, los usuarios pueden gestionar de una manera centralizada todos los dispositivos domóticos.

La plataforma OpenHAB es un software que puede ‘transformar’ un ordenador o una raspberry Pi en un hub. Esta acción ha permitido a Mercalli conectar el sistema KNX con la interfaz Schneider / Gateway IP no nativa con los asistentes virtuales, con la finalidad de poder gestionar el sistema domótico a través de sencillos comandos de voz.

Junto al asistente virtual, los usuarios tienen a su disposición una aplicación móvil con una cuenta propia para administrar el sistema al completo. Con estas dos opciones de control, la compañía garantiza la seguridad de sus trabajadores al reducir al mínimo el contacto directo con los interruptores o termostatos, evitando posibles contagios víricos.

Desde la pantalla táctil, se puede visionar un mapa 3D para conocer el estado de los dispositivos inteligentes.

Por otro lado, en la sede se ha instalado un panel táctil de 10 pulgadas con un mapa 3D, para tener una visión global y una gestión centralizada de todos los elementos domóticos instalados en la sede. Desde este panel, los gestores podrán conocer el estado de cada uno de los dispositivos inteligentes.

Este sistema de automatización de Mercalli se verá aumentado, en un futuro, con la incorporación de un sistema de monitorización de energía, que ayudará a los gestores de la compañía a visionar el consumo energético exacto de la sede y, así, podrán optimizar los recursos de sus instalaciones.

Con cinco dispositivos, Mercalli ha conseguido crear un espacio inteligente, automatizado y confortable, garantizando el ahorro energético en toda la sede, gracias a la optimización de los sistemas.

 
 
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