España consolida su posición como una de las economías digitales más avanzadas de Europa gracias a sus progresos en conectividad, tecnologías cuánticas y ciberseguridad, según el informe sobre el Estado de la Década Digital 2026 publicado por la Comisión Europea. El documento sitúa a España entre los países líderes de la Unión Europea en infraestructuras digitales y destaca la estrategia nacional para impulsar tecnologías emergentes y reforzar la seguridad de los entornos digitales.
En el informe, la Comisión Europea destaca especialmente el liderazgo de España en conectividad, con una cobertura de fibra óptica muy por encima de la media de la UE y una amplia disponibilidad de redes 5G tanto en entornos urbanos como rurales.
Liderazgo europeo en conectividad
Uno de los aspectos más destacados del informe es el liderazgo de España en conectividad. El país encabeza la clasificación europea en porcentaje de conexiones a internet con velocidades de 100 Mbps o superiores y ocupa la segunda posición en cobertura de fibra óptica.
En el caso español, el informe destaca el liderazgo en conectividad, con el mayor porcentaje de conexiones a internet de al menos 100 Mbps de la UE y la segunda mejor cobertura de fibra óptica. La cobertura de fibra alcanza el 95,97% de la población, muy por encima de la media europea del 74,13%, mientras que en zonas rurales llega al 88,7%, frente al 62,6% comunitario.
El despliegue del 5G también sitúa a España en posiciones destacadas, con cobertura del 99,17% de la población total y del 95,69% en entornos rurales. El informe atribuye parte de este avance a programas públicos como Unico y a la inversión en infraestructuras, incluidos cables submarinos que refuerzan el papel del país como hub digital del sur de Europa.
Refuerzo de la ciberseguridad nacional
La ciberseguridad es otro de los ámbitos en los que España recibe una valoración positiva. El informe reconoce los esfuerzos realizados para fortalecer la resiliencia digital del país mediante la mejora de las capacidades de prevención, detección, respuesta y recuperación ante incidentes cibernéticos.
Durante 2025, España avanzó además en la aplicación de los principales marcos regulatorios europeos en materia de seguridad digital, reforzando la protección de infraestructuras críticas y servicios esenciales.
La Comisión Europea destaca también las iniciativas de concienciación y capacitación impulsadas por el Instituto Nacional de Ciberseguridad, entre ellas el programa CONFIA y diversas acciones dirigidas a mejorar las competencias de seguridad digital de ciudadanos y empresas.
Además del informe principal, la Comisión Europea publicó un Eurobarómetro especial que refleja un amplio respaldo ciudadano a la agenda digital de la Unión Europea. Según la encuesta, una mayoría de europeos considera la política digital una prioridad clave y apoya reforzar la autonomía tecnológica de la UE, así como reducir la dependencia de proveedores de terceros países. El estudio también señala una preocupación creciente por la seguridad en línea, la protección de menores y el impacto de la desinformación, al tiempo que aumenta el uso de tecnologías como la inteligencia artificial generativa entre la población.
Apuesta estratégica por las tecnologías cuánticas
El informe también pone el foco en el avance de España en el ámbito de las tecnologías cuánticas, consideradas una de las áreas clave para la competitividad tecnológica y la autonomía estratégica europea durante la próxima década.
Entre los hitos destacados figura la aprobación de la Estrategia de Tecnologías Cuánticas de España 2025-2030, diseñada para impulsar la investigación, la formación de talento especializado y el desarrollo industrial asociado a la computación y las comunicaciones cuánticas.
La Comisión Europea valora especialmente la evolución de los proyectos desde la fase experimental hacia procesos de industrialización y despliegue real, así como las inversiones destinadas a infraestructuras avanzadas de computación. Este avance podría abrir nuevas oportunidades en sectores como las telecomunicaciones, la simulación científica, la industria y la protección de datos.
Servicios públicos digitales
España también sobresale en la digitalización de la administración pública. El país obtiene 91,9 puntos en servicios digitales para ciudadanos y 95,3 puntos para empresas, ambos por encima de la media de la UE. La Comisión Europea subraya la mejora de la accesibilidad y la integración de servicios públicos digitales.
En este ámbito se destaca la evolución de Mi Carpeta Ciudadana, servicio ofrecido por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Agencia Estatal de Administración Digital, que ha incorporado nuevas funcionalidades en 2025 a partir del feedback de los usuarios. También se valora el uso de formularios precargados, donde España alcanza 95,7 puntos, situándose muy por encima de la media europea.
La IA y las competencias digitales
El informe señala un crecimiento significativo en la adopción de inteligencia artificial, que alcanza al 20,3% de las empresas españolas en 2025, ligeramente por encima de la media europea. También aumenta el uso del análisis de datos, con un 47,1% de adopción empresarial.
La digitalización de pymes continúa avanzando, con un 75,35% de pequeñas y medianas empresas con niveles básicos de intensidad digital. La Comisión Europea atribuye parte de este progreso a programas como Kit Digital, Kit Consulting y Acelera Pyme, además del impulso al ecosistema de start-ups y scale-ups.
El 66,5% de la población española cuenta con competencias digitales básicas, frente al 60,4% de media en la UE. El informe destaca además una brecha urbano-rural menor que la media europea y buenos resultados entre jóvenes y mayores en habilidades digitales y ciberseguridad.
También se reconocen iniciativas como el Programa de Competencias Digitales Básicas, Generación D o el programa CONFIA del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), orientadas a mejorar la formación y la concienciación digital.
Conclusiones de la UE
Los resultados reflejan una estrategia que combina infraestructuras de alta capacidad, desarrollo de tecnologías emergentes y fortalecimiento de la ciberseguridad. Para Bruselas, estos avances sitúan a España en una posición favorable para afrontar los retos de la transformación digital y aprovechar las oportunidades económicas asociadas a la inteligencia artificial, las comunicaciones avanzadas y las tecnologías cuánticas durante los próximos años.
A nivel europeo, el informe de la Comisión Europea concluye que la Unión Europea avanza en su hoja de ruta digital hacia 2030, pero con ritmos desiguales entre Estados miembros. Mientras algunos países, como España, Dinamarca o Finlandia, lideran en conectividad y servicios digitales, otros siguen rezagados en despliegue de infraestructuras, adopción de inteligencia artificial y competencias digitales básicas.
Bruselas destaca que, aunque se han logrado progresos en cobertura de redes, digitalización de servicios públicos y adopción tecnológica en empresas, persisten desafíos estructurales como la fragmentación del mercado digital, la falta de inversión en tecnologías estratégicas y la necesidad de acelerar la adopción de inteligencia artificial en el tejido empresarial.
El informe subraya que estas diferencias también se reflejan en la implementación de las hojas de ruta nacionales de la Década Digital por parte de los Estados miembros, que varían en nivel de ambición, ejecución y financiación. La Comisión Europea advierte de que, sin una mayor coordinación y actualización de estos planes nacionales, el progreso hacia los objetivos de 2030 podría volverse desigual y menos eficiente a escala europea.
Asimismo, el documento identifica como un reto clave la dependencia de la Unión Europea de tecnologías y proveedores externos en áreas estratégicas como semiconductores, ciberseguridad y servicios en la nube. Esta situación limita la autonomía tecnológica europea y refuerza la necesidad de impulsar capacidades industriales propias y cadenas de valor más integradas.
Por último, la Comisión Europea insiste en la importancia de reforzar la inversión pública y privada en tecnologías digitales avanzadas, así como en la formación de talento especializado. El informe concluye que, sin una aceleración coordinada entre Estados miembros y una mayor continuidad en la financiación, la UE corre el riesgo de no alcanzar plenamente los objetivos fijados para 2030 en materia de transformación digital.
