Un consorcio de 18 organizaciones de investigación y tecnología, entre ellas CEA-Leti, ha puesto en marcha Resolve, una iniciativa estratégica paneuropea destinada a acelerar el desarrollo y la adopción industrial de la próxima generación de componentes y sistemas electrónicos de alto valor añadido. El proyecto surge como respuesta a los retos de soberanía tecnológica que plantean los avances en semiconductores y tecnologías cuánticas, en un contexto de creciente competencia global. Su objetivo es reforzar la posición de Europa en la cadena de valor de los semiconductores y consolidar su independencia tecnológica en sectores estratégicos.
Resolve aspira a posicionar a Europa como referente mundial en soluciones avanzadas para inteligencia artificial, mejorar hasta en un factor de 1.000 la eficiencia energética de los sistemas electrónicos de aquí a 2032 y fortalecer la capacidad de producción de semiconductores en territorio europeo.
Impulso a la soberanía, la competitividad y la sostenibilidad
La iniciativa se articula en torno a tres grandes prioridades: la soberanía tecnológica, la competitividad industrial y la sostenibilidad energética. En el ámbito de la soberanía, Resolve apuesta por el desarrollo de tecnologías clave como memorias avanzadas, electrónica de potencia, radiofrecuencia, fotónica, tecnologías sub-2 nm y empaquetado avanzado, con el objetivo de reducir la dependencia de proveedores externos.
En cuanto a la competitividad, el programa busca reforzar la posición de Europa en la fabricación de semiconductores y sistemas electrónicos de alto valor añadido para sectores como la automoción, la defensa, la industria, la aeroespacial o los centros de datos.
La sostenibilidad constituye el tercer eje del proyecto, con la eficiencia energética como elemento central para impulsar infraestructuras digitales más sostenibles y alineadas con los objetivos climáticos europeos.
Del laboratorio a la industria
Resolve se estructura en dos grandes pilares. El primero se centra en la investigación y maduración tecnológica en 15 áreas clave de la cadena de valor de los semiconductores. El segundo se orienta a acelerar la transferencia tecnológica desde los laboratorios hacia la industria, mediante la implicación temprana de empresas, el desarrollo de prototipos y la alineación con las hojas de ruta industriales.
Este enfoque pretende acortar el ciclo de innovación y facilitar la llegada al mercado de nuevas soluciones tecnológicas desarrolladas en Europa. El proyecto busca además consolidar una cadena de valor completa en el ámbito de los semiconductores, desde los materiales hasta los sistemas finales, integrando infraestructuras de investigación y capacidades industriales en una red común.
Entre los resultados esperados figuran la creación de nuevas capacidades industriales europeas, la generación de empleo cualificado y el fortalecimiento de la resiliencia de sectores estratégicos como la inteligencia artificial, la automoción, la defensa, el espacio o la industria 4.0.
