El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha anunciado que el Gobierno de España movilizará 8.000 millones de euros hasta 2030 para el desarrollo de la Estrategia Nacional Deep Tech, un plan de país orientado a transformar el potencial científico en liderazgo tecnológico. La estrategia, impulsada a través de 13 ministerios, tiene como objetivo situar a España a la vanguardia en el desarrollo, fabricación y aplicación de tecnologías avanzadas, reforzando la conexión entre la investigación científica y el tejido productivo. El plan busca convertir el conocimiento generado en los centros de investigación en innovación aplicada y competitividad internacional.
Más del 70% de los fondos previstos se destinarán directamente al tejido productivo, con el fin de acompañar el escalado de proyectos tecnológicos, su industrialización y su salida a mercados internacionales. La iniciativa, presentada por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, pretende así reducir la denominada valle de la muerte, fase en la que muchos desarrollos científicos no llegan a consolidarse en el mercado.
Ejes de la Estrategia Deep Tech
La estrategia se estructura en tres grandes ejes: el refuerzo de las capacidades científicas y tecnológicas, el impulso del tejido empresarial desde la investigación hasta su comercialización y la creación de un ecosistema coordinado entre administraciones públicas, centros de investigación y empresas.
Asimismo, se centrará en áreas consideradas estratégicas como la inteligencia artificial, la computación cuántica, la biotecnología, la robótica avanzada, los nuevos materiales, los semiconductores y las energías limpias, todas ellas con largos periodos de desarrollo e inversión previa a su llegada al mercado.
España cuenta con el talento, la capacidad investigadora y el tejido empresarial necesarios para liderar esta nueva revolución tecnológica, con el objetivo de consolidar un modelo en el que la ciencia impulse el crecimiento económico, la creación de empleo y la competitividad internacional.
Según los datos aportados, España ha incrementado de forma significativa su inversión en I+D en la última década y ha multiplicado por cuatro la entrada de capital riesgo, situándose como el cuarto país de la Unión Europea en volumen de inversión en este ámbito.
