Desde el 9 de abril de 2026 han entrado en vigor en la Unión Europea las nuevas normas de medición que afectan directamente a los contadores inteligentes de gas, entre otros dispositivos, con el objetivo de mejorar la precisión, la fiabilidad y la transparencia en la medición del consumo energético en los Estados miembros. La Comisión Europea señala que la actualización de la Directiva sobre Instrumentos de Medición (MID, por sus siglas en inglés) busca homogeneizar los requisitos técnicos aplicables a estos dispositivos en el conjunto del mercado europeo.
La Comisión Europea destaca que esta revisión normativa introduce requisitos unificados para la fabricación y certificación de equipos de medición, lo que permitirá reducir costes para la industria y acelerar la implantación de estas tecnologías. En el caso de los contadores de gas, la medida refuerza su papel como herramienta clave para la medición precisa del consumo energético.
La directiva también garantiza mediciones precisas y fiables en las estaciones de recarga de vehículos eléctricos y de repostaje de hidrógeno, como parte del impulso a la movilidad limpia y del marco general de actualización del sistema europeo de medición.
Impulso a los contadores inteligentes
En este contexto, los contadores inteligentes de gas son considerados esenciales para la modernización de la gestión del consumo energético en hogares y empresas. Estos dispositivos permiten una medición más precisa y continua, lo que facilita una mayor transparencia en la facturación y una mejor supervisión del uso del gas.
Además, la normativa incorpora medidas orientadas a impulsar los contadores de electricidad y gas como pieza clave para la gestión eficiente de la energía. Según el texto, esta adaptación pretende favorecer una mejor integración de las energías renovables y una mayor eficiencia del sistema energético europeo.
La reforma también simplifica la certificación de contadores de energía térmica y forma parte de la revisión de la Directiva 2014/32/UE, con la que la Unión Europea busca armonizar los estándares de medición en el mercado único.