Por su tamaño reducido y por la potencia que generan, los nuevos dispositivos electromagnéticos desarrollados en la Universidad Pública de Navarra (UPNA) que captan vibraciones y las convierten en energía eléctrica se plantean como una solución para alimentar electrónica de bajo consumo, como sensores o sistemas de control, reduciendo así el cableado y la dependencia de baterías. Esta tecnología también permite simplificar el despliegue y el mantenimiento en aplicaciones de monitorización y control. Los investigadores del Instituto de Materiales Avanzados y Matemáticas (Inamat2) y del Instituto de Smart Cities (ISC) han diseñado prototipos que funcionan mediante levitación magnética en ultrabaja frecuencia (por debajo de 3 Hz), un rango de vibraciones común en entornos reales que no suele abordarse con otros dispositivos.
Los recolectores electromagnéticos aprovechan la inducción: el movimiento relativo entre un imán y una bobina genera corriente eléctrica, transformando así energía mecánica en electricidad útil para aplicaciones de bajo consumo.
Prototipos de bajo coste y tecnología de ultrabaja frecuencia
El proyecto, denominado Har4best, se enmarca en la convocatoria de Proyectos Estratégicos Orientados a la Transición Ecológica y a la Transición Digital, financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU. Los prototipos están pensados para operar a baja frecuencia, inferior a 50 Hz, donde las tecnologías piezoeléctricas tradicionales presentan limitaciones, y se han desarrollado con criterios de bajo coste y reducción de materiales estratégicos, prescindiendo de imanes de tierras raras.
Además, el equipo ha puesto a disposición de la comunidad científica herramientas de simulación y optimización en acceso abierto, permitiendo probar distintas configuraciones y estimar la potencia generada antes de construir los dispositivos. Los recolectores de ultrabaja frecuencia utilizan soportes magnéticos de acero o ferritas para guiar el movimiento con mínimo rozamiento, buscando larga vida útil y eficiencia energética.
El proyecto subraya la escasa implantación de esta tecnología tanto en el ámbito académico como industrial, y busca ofrecer prototipos y herramientas validadas que aceleren la investigación y desarrollo de soluciones basadas en energía vibracional.
El equipo de investigación está formado por Juan Jesús Beato López, David Gandía Aguado, Jorge Gómez Hurtado, Juan Carlos Jorge Ulecia, Iñaki Pérez de Landazábal Berganzo, Isaac Royo Silvestre, Santiago Taínta Ausejo y Mihai Tibu, bajo la dirección de Cristina Gómez Polo y Eneko Garayo Urabayen.
