Identificación biométrica de personas en movimiento en los controles fronterizos con el proyecto Protect

Pantalla del agente del control fronterizo.

En los controles fronterizos de los aeropuertos o estaciones de trenes, entre otros lugares, la acumulación de personas puede ser elevada a consecuencia del proceso de verificación de la identidad. Con la finalidad de mejorar dicho proceso ha trabajado el proyecto Protect, que aplica las últimas tecnologías para agilizar la identificación reduciendo los falsos positivos.

La identificación de las personas se realiza en movimiento con ayuda de cámaras y sensores biométricos.

El proyecto Protect ha sido coordinado por la Universidad de Reading (Reino Unido) y se desarrolló durante tres años (2016-2019) bajo el marco europeo Horizonte 2020. Además, en este proyecto trabajaron un total de diez socios procedentes de entidades académicas como la Universidad de Salzburg (Austria) o la Universidad de Namur (Bélgica); así como otras entidades que abarcan la industria o la consultoría.

El objetivo de Protect es ofrecer un sistema mejorado de identificación de personas basado en la biometría, a la vez que se agiliza y reduce los tiempos de identificación de los viajeros considerados de bajo riesgo en los controles fronterizos, con un sistema no intrusivo, mientras se optimiza la labor del personal de seguridad al permitirles centrarse en los pasajeros de mayor riesgo. De momento, el nuevo sistema se ha probado en la central de trenes de St Pancra en Londres (Reino Unido), donde ha procesado, de manera eficiente, a los viajeros.

Funcionamiento del sistema

Protect es un sistema de inscripción y verificación multi-biométrico, que se compone de tres elementos: los chips de los pasaportes electrónicos, el teléfono móvil y la identificación de la persona en movimiento.

En el quiosco, los usuarios deben registrar su pasaporte y su rostro.

El sistema cuenta con un dispositivo de control portátil inteligente (iBorderCtrl), que combina software y hardware. En cuanto al hardware, se utilizan lectores y escáneres portátiles, varios subsistemas para el control automático, redes inalámbricas para el control de móviles, así como un almacenamiento y procesamiento de los datos seguro.

Este control se basa en dos partes. Por un lado, el registro de la persona en el sistema de Protect, que se realiza con la ayuda de un quiosco y el teléfono móvil del usuario; y, por otro lado, la identificación biométrica en movimiento del usuario. Primero, el viajero deberá registrar tanto su móvil como su pasaporte, escaneando el código QR del quiosco para obtener la aplicación móvil Protect que le permitirá finalizar el proceso de registro.

Como medida de seguridad adicional, el sistema escanea las huellas dactilares.

Posteriormente, se pedirá el escaneo del pasaporte y de la cara del viajero para poder realizar el reconocimiento facial posterior. Además, se realizará un escaneo biométrico de las huellas dactilares.

Una vez finalizados estos pasos, la persona deberá llevar encendida la aplicación Protect y esperar a que el sistema le autorice a pasar por el pasillo biométrico, donde se llevará a cabo el reconocimiento facial de la persona. Al final del pasillo, habrá un agente fronterizo con una tablet donde podrá visionar si ese usuario está o no registrado y podrá actuar en consecuencia.

Características del pasillo biométrico

El pasillo está construido con múltiples elementos biométricos y sensores que trabajan conjuntamente para garantizar la correcta identificación de cada una de las personas, reduciendo al mínimo los errores.

El sistema regula el tráfico de personas que acceden al pasillo biométrico.

El sistema regula el tráfico de personas que acceden al pasillo biométrico. Las dimensiones del pasillo son de 9,8 metros de largo y 1,5 metros de ancho, medidas que pueden variar en función del espacio, pero siempre debe ser más lago que ancho. Solo puede acceder una persona y es unidireccional, facilitando al sistema centrarse en cada uno de los sujetos.

El pasillo está diseñado con una recta seguida de un zigzag compuesto por dos o más secciones sucesivas orientadas en 45 grados. De esta forma, se pueden realizar múltiples capturas biométricas con diferentes tipos de iluminación, produciendo unas condiciones óptimas para los sensores biométricos.

Los agentes fronterizos disponen de una tablet para contrastar toda la información recopilada en el pasillo y en la aplicación.

El pasillo está construido con paredes semirrígidas y desmontables, para garantizar la seguridad en caso de emergencia, y de color gris, que refleja menos la luz. Las secciones del pasillo tienen una distancia de 1,5 a 2 metros de largo, que permiten reducir los errores de lectura provocados por la aparición en la imagen de otra cara. Puede haber varias personas en el pasillo, pero estarán espaciadas, por lo que nunca se juntarán ni tampoco podrán evadir el sistema.

Tecnología biométrica

El pasillo integra tres cámaras Kinect de Microsoft y varios sensores con cámaras 3D, cámaras 2D Face Vis o Nir; y 2D Periocular Nir. La primera cámara está situada a 0,25 metros del inicio del pasillo, mientras que la primera cámara Kinect está a 4,5 metros del principio. El resto de las cámaras Kinect están colocadas a una distancia de 2,5 metros cada una.

El pasillo se compone de varias cámaras y sensores biométricos que realizan el reconocimiento facial de la persona.

El objetivo de las cámaras Kinect es realizar una identificación antropométrica, es decir, se toma las medidas exactas de la cara para evitar errores de identificación. Esta imagen se toma en tres profundidades distintas para crear la cara.

Para que las cámaras puedan realizar el reconocimiento facial correctamente, es necesario que el pasillo biométrico disponga de una iluminación correcta. Por ello, se ha equipado a cada sección de dos tipos diferentes de iluminación. Por un lado, una luz blanca Led uniforme para las cámaras 3D y 2D Face Vis o Nir; y, por otro lado, se aplica una luz infrarroja para las cámaras 2D Periocular Nir.

Para evitar que entren varias personas a la vez, la aplicación móvil calcula la distancia del usuario al pasillo a través de las señales de iBeacon, que le dará permiso para continuar o le hará esperar. Mientras, la aplicación automáticamente descarga todos los datos biométricos del viajero en el sistema del control fronterizo.

Cuando la persona entra en el pasillo los datos recopilados por las cámaras y sensores se cotejan con la información de la aplicación. La verificación final recae en el guardia fronterizo, que visiona en la tablet los datos contrastados.

La identificación en movimiento de los pasajeros ayuda a reducir los tiempos de espera y optimiza la labor de los agentes fronterizos para centrarse en las personas de riesgo. El uso de varias tecnologías en el proyecto Protect demuestra que la combinación de sistemas proporciona múltiples posibilidades que ayudan a mejorar la seguridad de los edificios.

 
 
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