El sistema de telelectura incorporado a los contadores de agua potable de Canal de Isabel II ha permitido avisar durante este año a más de 69.000 usuarios por consumos inusuales en sus domicilios. La tecnología está disponible ya en el 93% de los contadores de la región y, según los datos facilitados, ha contribuido a ahorrar un volumen de agua equivalente a más de 6.000 piscinas olímpicas.
Los equipos emplean tecnología NB-IoT para registrar y transmitir datos de consumo. Canal de Isabel II enmarca esta implantación como una de las actuaciones tecnológicas más relevantes de su parque de contadores, con alcance tanto nacional como internacional.
La previsión de la empresa pública es que la telelectura llegue a finales de 2026 al 100% del parque, formado por 1,6 millones de contadores. Estos dispositivos pueden tomar una medición automática cada hora, frente al modelo anterior de lectura presencial cada dos meses, lo que multiplica por 1.460 la información disponible para detectar anomalías y gestionar el recurso con mayor precisión.
Telelectura para detectar fugas y ahorrar agua
El análisis de los datos horarios ha permitido identificar patrones de consumo anómalos asociados a posibles escapes de agua dentro de instalaciones particulares. En los últimos tres años, Canal de Isabel II ha enviado avisos automáticos a más de 155.000 clientes por este tipo de incidencias.
La compañía cifra el ahorro asociado a estos avisos por posibles fugas en cerca de 37 hectómetros cúbicos de agua. Ese volumen equivale a más de 11.000 piscinas olímpicas, de acuerdo con la estimación incluida en la información difundida por la empresa pública.
Los servicios vinculados a la telelectura, así como la instalación y conexión del contador, no tienen coste para los usuarios. Los clientes pueden consultar el detalle de sus consumos y configurar avisos desde la Oficina Virtual, mientras que el servicio de atención al cliente presta asesoramiento a través del teléfono gratuito 900 365 365.
Alertas personalizadas para consumos horarios
Los usuarios con contadores inteligentes pueden establecer alertas cuando el consumo supere o no alcance los niveles diarios u horarios fijados previamente. Más de 8.000 clientes utilizan ya esta funcionalidad, orientada a detectar consumos que se producen en momentos en los que no deberían registrarse.
Estos avisos pueden servir para localizar fugas o usos irregulares del suministro cuando el titular no se encuentra en la vivienda. También permiten advertir incidencias en domicilios de personas mayores o dependientes si el consumo no llega al umbral mínimo establecido; en esos casos, Canal de Isabel II comunica la situación a los contactos asociados al contrato.
Además de su aplicación en el ámbito doméstico, la telelectura aporta información para la gestión de la red general de abastecimiento. El análisis de los patrones de consumo facilita comparativas entre distintas zonas y permite ajustar la planificación de la demanda de agua.