La empresa Schneider Electric ha sido reconocida por el World Economic Forum (WEF) con dos nuevas designaciones Global Lighthouse para sus plantas de El Paso (Estados Unidos) y Pekín (China). El reconocimiento distingue a centros de fabricación que destacan por la aplicación de tecnologías avanzadas para mejorar la productividad, la resiliencia de la cadena de suministro, la sostenibilidad y la orientación al cliente.

Con estas incorporaciones, la compañía refuerza su posición entre las fábricas consideradas referentes internacionales en transformación industrial. En esta edición, la Global Lighthouse Network ha puesto el foco en el papel de la inteligencia artificial como motor para desarrollar operaciones más inteligentes, eficientes y sostenibles.
“Este reconocimiento del World Economic Forum refleja nuestro compromiso continuo con la transformación de nuestra cadena de suministro mediante la combinación de personas, digitalización y sostenibilidad”, señala Mourad Tamoud, Chief Supply Chain Officer de Schneider Electric. “El Paso y Pekín demuestran cómo podemos aprovechar tecnologías avanzadas, incluida la inteligencia artificial, para ofrecer mayor valor a los clientes y acelerar la descarbonización en nuestras operaciones y ecosistema”.
Inteligencia artificial para optimizar la producción
La planta de El Paso ha sido reconocida como la primera instalación Lighthouse Engineer-to-Order (ETO) dentro de la red global de Schneider Electric, con distinción en la categoría Customer Centric. Además, es la primera planta de Estados Unidos en recibir esta distinción desde 2021. El reconocimiento pone de relieve el liderazgo del centro en orientación al cliente, apoyado en herramientas digitales avanzadas y soluciones basadas en inteligencia artificial que mejoran la agilidad, la personalización y la capacidad de respuesta.
Asimismo, la planta fabrica soluciones eléctricas personalizadas de baja y media tensión que permiten distribuir la energía de forma segura desde la red hacia aplicaciones industriales, comerciales y residenciales. Mediante la digitalización integral de procesos Engineer-to-Order complejos, la planta de El Paso ha mejorado de forma significativa la visibilidad operativa y la precisión en la ejecución, al tiempo que gestiona una mayor personalización de producto.
En un contexto de rápido crecimiento de la demanda de centros de datos, la planta aumentó sus entregas a tiempo del 61% al 97%, redujo los plazos de entrega hasta un 35% y eliminó 43 millones de dólares en pedidos pendientes mediante el despliegue de soluciones IoT e inteligencia artificial avanzada en toda su cadena de valor Engineer-to-Order. El centro utiliza analítica avanzada y sistemas conectados para alinear ingeniería, fabricación y cadena de suministro, garantizando una entrega más rápida y fiable de soluciones adaptadas a las necesidades de los clientes.
Fabricación sostenible y descarbonización
La planta de Pekín ha sido reconocida por su liderazgo en sostenibilidad, al demostrar cómo las tecnologías avanzadas y la innovación pueden impulsar la descarbonización a lo largo de toda la cadena de valor. El centro integra fabricación Engineer-to-Order y fabricación discreta, y se centra en el suministro de soluciones libres de SF₆ respaldadas por EcoStruxure.
En un contexto de crecimiento del negocio del 30%, mayor internacionalización y requisitos de sostenibilidad más exigentes, la planta implementó una estrategia integral de descarbonización end-to-end para apoyar su expansión y reducir al mismo tiempo su impacto ambiental. Mediante el despliegue de más de 50 casos de uso avanzados, incluyendo diseño de productos libres de SF₆, programas de descarbonización de proveedores, optimización energética basada en inteligencia artificial e iniciativas de circularidad del SF₆, el centro ha logrado resultados medibles en todos los alcances de emisiones.
Estas iniciativas han permitido reducir en un 65% las emisiones de Alcance 1, eliminar las emisiones de Alcance 2 y reducir en un 43% las emisiones de Alcance 3, además de mejorar la eficiencia energética en un 36%. A través de la transformación hacia una logística más sostenible y la colaboración con el ecosistema, la planta está extendiendo la descarbonización más allá de sus propias operaciones para abordar las emisiones en toda la cadena de valor.
