El Consejo de Ministros ha autorizado una contribución voluntaria de 300 millones de euros a la Empresa Común Europea de Informática de Alto Rendimiento, EuroHPC, para reforzar la participación de España en gigafactorías de inteligencia artificial e iniciativas de tecnología cuántica en la Unión Europea. La aportación, aprobada a propuesta del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, permite a España cumplir el requisito necesario para concurrir a la carrera por albergar una de las primeras gigafactorías de IA de la UE. EuroHPC, con sede en Luxemburgo, es el organismo encargado de explotar las factorías de IA y de impulsar el establecimiento y el acceso a estas infraestructuras en el ámbito europeo.
La autorización llega después de que el Consejo de Ministros aprobara una semana antes la entrada de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, SETT, en un consorcio público-privado que competirá por una gigafactoría de IA. Esta participación se articula mediante una inversión de casi 720 millones de euros y cuenta con la implicación de grandes empresas españolas.
España refuerza su posición en el ecosistema europeo de IA
El proyecto asociado a esa candidatura movilizará alrededor de 5.000 millones de euros. El desarrollo permitiría ampliar la capacidad de universidades, pymes, centros de investigación e instituciones españolas para investigar, innovar y reforzar su posición en el ámbito de la inteligencia artificial.
EuroHPC es una iniciativa conjunta de la Unión Europea, países europeos y socios privados orientada a coordinar recursos y capacidades en supercomputación. Su papel se ha ampliado con la modificación del Reglamento de EuroHPC publicada en enero de 2026, que incorporó la iniciativa de las gigafactorías de IA.
Infraestructuras de supercomputación y tecnología cuántica
Las gigafactorías de IA son centros de datos de gran escala destinados a crear y entrenar los modelos de inteligencia artificial más avanzados. A diferencia de los centros de datos convencionales, centrados en servicios cloud, almacenamiento y tareas comunes, estas instalaciones están especializadas en aportar una elevada potencia de cálculo y requieren redes eficientes de energía y datos.
España ya dispone de dos factorías de IA concedidas a través de EuroHPC: la del Barcelona Supercomputing Center y la del Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga). Ambas cuentan con financiación del Gobierno de España. El país también cuenta con el ordenador cuántico MareNostrum 5, en el Barcelona Supercomputing Center, utilizado, entre otras aplicaciones, para simulaciones del genoma humano, el diseño acelerado de nuevos fármacos y el proyecto del gemelo digital de la Tierra.
Si España lograra albergar una de las gigafactorías, el proyecto reforzaría su posición en el ecosistema tecnológico europeo y tendría efectos sobre la innovación, el tejido productivo y la generación de capital humano y talento especializado. La contribución aprobada también se destinará a facilitar la participación española en iniciativas estratégicas de tecnología cuántica y a fortalecer el tejido investigador y empresarial vinculado a esta área.