La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Energéticos (Anese) ha presentado la séptima edición de su guía de tecnologías para el ahorro y la eficiencia energética 2026, una publicación que reúne las soluciones más avanzadas del sector y muestra, a través de casos reales, cómo la innovación tecnológica está acelerando la transición energética. La nueva edición resalta el papel de la digitalización, la monitorización y el control inteligente como herramientas clave para mejorar la gestión energética, impulsando sistemas de gestión avanzados, plataformas de monitorización en tiempo real, soluciones BMS y tecnologías basadas en inteligencia artificial capaces de optimizar el consumo y el rendimiento de las instalaciones.
El documento, presentado la semana pasada en el salón de actos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miterd), recopila un total de 31 fichas de tecnologías y 39 casos de éxito, incluyendo 25 proyectos vinculados al sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE). La guía recoge iniciativas desarrolladas en sectores como el industrial, terciario y residencial, mostrando el impacto real de las nuevas herramientas de eficiencia.
Dentro de esta edición, se han incluido 9 tipologías de tecnologías diferentes, siendo las de mayor presencia las relacionadas con monitorización y control (29%) y generación y consumo térmico (25%). Este dato confirma el papel creciente de la digitalización como eje de la eficiencia energética, impulsando modelos de gestión más avanzados y basados en el uso intensivo de datos.
Respecto a los casos de éxito, la tipología también es muy variada, aunque destaca el peso de los certificados de ahorro energético (CAEs), ya que más del 70% de los proyectos publicados han generado ahorros susceptibles de convertirse en CAEs. Por sectores, el 49% se desarrolló en la industria, el 36% en el terciario y el 15% en el residencial.
La digitalización transforma la gestión energética
La nueva edición de la guía refleja la evolución del sector hacia modelos energéticos más conectados, donde la digitalización, la monitorización y el análisis de datos adquieren un papel cada vez más relevante.
La medición y verificación de consumos se consolidan como elementos fundamentales para detectar oportunidades de ahorro, optimizar instalaciones y tomar decisiones basadas en información precisa. En este contexto, las plataformas de monitorización en tiempo real permiten conocer el comportamiento energético de edificios e infraestructuras, identificar desviaciones y aplicar estrategias de mejora continua.
Los sistemas de gestión energética avanzados permiten centralizar información procedente de diferentes equipos y servicios, facilitando un control más eficiente de instalaciones complejas. Estas soluciones contribuyen a mejorar el rendimiento operativo y a reducir consumos mediante una gestión más inteligente de los recursos.
Sistemas inteligentes para edificios más eficientes
La evolución hacia edificios conectados está impulsando también el desarrollo de sistemas BMS, capaces de integrar y coordinar instalaciones como climatización, iluminación, ventilación o producción energética desde una única plataforma.
Estas herramientas permiten automatizar procesos, adaptar el funcionamiento del edificio a las necesidades reales de los usuarios y mejorar tanto la eficiencia energética como el confort. La incorporación de sensores, dispositivos conectados y sistemas de control avanzado facilita una gestión más dinámica y flexible de los espacios.
Asimismo, tecnologías basadas en inteligencia artificial comienzan a abrir nuevas oportunidades dentro del ámbito energético, permitiendo analizar grandes volúmenes de datos, anticipar patrones de consumo, optimizar parámetros de funcionamiento y detectar posibles mejoras en el rendimiento de las instalaciones.
La tecnología como motor de la transición energética
Durante la presentación, los representantes de Anese destacaron la importancia de seguir impulsando la profesionalización del sector, reforzar los sistemas de medición y verificación y generar conocimiento para acelerar la implantación de soluciones eficientes.
El Miterd también resaltó el papel de la tecnología como herramienta esencial para conseguir ahorros medibles y avanzar hacia una reducción del consumo energético. La combinación de innovación, regulación y sistemas de control será clave para convertir las oportunidades de eficiencia en resultados concretos.
En este contexto, las soluciones digitales aplicadas a la energía están cambiando la forma en la que empresas, gestores de edificios y usuarios finales interactúan con sus instalaciones. La disponibilidad de datos en tiempo real permite pasar de modelos reactivos, basados en corregir problemas una vez aparecen, a estrategias predictivas orientadas a anticipar necesidades y optimizar recursos.
La integración entre dispositivos conectados, plataformas de supervisión y herramientas avanzadas de análisis abre nuevas posibilidades para mejorar la eficiencia de los edificios durante todo su ciclo de vida. Desde la climatización hasta la iluminación o la gestión de consumos, los sistemas inteligentes permiten ajustar el funcionamiento de cada instalación a las condiciones reales de uso.
