La Universidad Carlos III de Madrid coordina el proyecto europeo Paises-6G para desarrollar redes 6G capaces de detectar amenazas mediante inteligencia artificial sin comprometer la privacidad de los usuarios. La iniciativa, en la que participan otras 17 organizaciones de 9 países, busca incorporar desde el diseño una capa de seguridad nativa para las futuras comunicaciones de sexta generación.
El trabajo parte de una de las capacidades previstas para el 6G: las comunicaciones con detección integrada, conocidas como Isac, por sus siglas en inglés de Integrated Sensing and Communications. Esta tecnología permitirá que las antenas no solo transmitan datos, sino que también actúen como sensores capaces de localizar objetos, detectar movimiento, identificar presencia de personas o monitorizar determinados estados del entorno.
IA, privacidad y detección integrada en redes 6G
La UC3M y el Consorzio Nazionale Interuniversitario per le Telecomunicazioni (CNIT) trabajarán conjuntamente en esta línea vinculada a ISAC. Según plantea el proyecto, esta capacidad puede habilitar aplicaciones como el seguimiento de un paciente en su domicilio sin necesidad de que lleve sensores físicos, pero también introduce riesgos sobre el control y el acceso a la información generada por la propia red.
Además, Paises-6G pretende abordar esos riesgos mediante soluciones que limiten el uso de la información de detección a los actores autorizados. Entre los objetivos figura que la red pueda proteger a los usuarios frente a accesos indebidos e incluso permitir mecanismos para que determinadas personas o dispositivos no sean detectables cuando proceda.
El primer eje tecnológico del proyecto es la aplicación de inteligencia artificial preventiva a la ciberseguridad. La iniciativa desarrolla sistemas orientados a anticipar ataques antes de que se produzcan, mediante agentes basados en grandes modelos de lenguaje, la misma familia tecnológica en la que se apoyan herramientas como ChatGPT. Estos agentes supervisarán la red en tiempo real y analizarán comportamientos anómalos de forma autónoma.
Criptografía post-cuántica y privacidad por diseño
La segunda línea de trabajo se centra en la seguridad frente a la computación cuántica. El consorcio parte de la previsión de que los ordenadores cuánticos, cuando alcancen un desarrollo suficiente, podrán romper sistemas de cifrado utilizados actualmente en las comunicaciones. Para anticiparse a ese escenario, Paises-6G investiga soluciones de criptografía post-cuántica y distribución cuántica de claves.
El tercer bloque técnico busca facilitar el intercambio de datos entre operadores, empresas y usuarios aunque no exista plena confianza entre las partes. El proyecto aplicará enfoques de privacidad incorporada al diseño de la red, especialmente relevantes por el volumen de información sensible que gestionará el 6G, incluida la generada por Isac.
Entre las técnicas previstas figuran el aprendizaje federado y la privacidad diferencial, que permiten colaborar y extraer valor de los datos sin exponer información que no deba ser accesible para terceros. El coordinador del proyecto, Pablo Serrano, catedrático del Departamento de Ingeniería Telemática de la UC3M, vincula esta aproximación con nuevos modelos de negocio y con una mayor competencia e innovación en el ecosistema de telecomunicaciones.
Consorcio europeo
Paises-6G, acrónimo de Pioneering AI-Enhanced Secure 6G Services Framework, cuenta con una financiación de 8 millones de euros de la Unión Europea a través del programa Horizonte Europa. El consorcio agrupa universidades, centros de investigación, grandes empresas tecnológicas, operadoras de telecomunicaciones y pymes especializadas.
España concentra cuatro socios dentro del proyecto: la UC3M, Telefónica Innovación Digital, el centro tecnológico Ikerlan y la Fundación IMDEA Networks. También participan entidades como Telecom Italia, NEC Laboratories Europe, con sede en Alemania, el CNIT en Italia y el Kyiv Aviation Institute en Ucrania, junto a otra decena de socios europeos.
El plan de trabajo prevé desplegar y validar los primeros prototipos en entornos reales de laboratorio durante el segundo año del proyecto. Entre las instalaciones previstas figuran el laboratorio Nextonic, en Leganés, y el laboratorio Gotham, en el País Vasco.
Los socios trasladarán los resultados a organismos internacionales de estandarización como 3GPP y ETSI, con el objetivo de que las soluciones de seguridad desarrolladas puedan incorporarse al futuro estándar global de telecomunicaciones 6G.
