Un reciente informe presentado por Connect Europe y elaborado por Analysys Mason advierte de que la conectividad digital en Europa se enfrenta a un punto decisivo. Aunque el ecosistema de comunicaciones digitales representa el 5% del PIB de la Unión Europea y sigue siendo un motor clave de competitividad, seguridad y soberanía tecnológica, la inversión total en telecomunicaciones lleva dos años consecutivos disminuyendo, situándose en 64.600 millones de euros en 2024. Además, los ingresos móviles por usuario son ahora más bajos que hace una década, lo que evidencia debilidades estructurales del sector, como la fragmentación de los mercados y los altos niveles de regulación.
El ecosistema de comunicaciones digitales europeo, que incluye servicios de telecomunicaciones, equipos de red, contenido y aplicaciones, alcanzó un valor de mercado de 1,09 billones de euros en 2024. Los operadores continúan invirtiendo en redes de fibra óptica hasta el hogar (FTTH), redes gigabit, 5G, satélites y cables submarinos, mientras expanden su presencia en centros de datos y nodos edge, reforzando la resiliencia digital de la región.
Cobertura 5G y FTTH
Al mismo tiempo, la innovación avanza, con despliegues de Open RAN, soluciones empresariales basadas en inteligencia artificial, ofertas de nube soberana y preparativos para conectividad satelital directa a dispositivos. La ciberseguridad también ha mostrado crecimiento, con ingresos que alcanzaron 5.300 millones de euros en 2024, frente a los 3.200 millones de 2020.
A pesar de los avances, Europa sigue rezagada frente a otros países en métricas clave de conectividad. A finales de 2025, la cobertura 5G alcanzó el 94,9% de la población europea, por debajo de Corea del Sur (99,9%), Estados Unidos (98,4%), Japón (97%) y China (96%). Solo el 43% de las conexiones móviles europeas son 5G, comparado con más del 70% en EE. UU. y China, y la cobertura 5G independiente se mantiene en el 63%, frente al 93% en China y el 81% en EE. UU. En redes fijas, la cobertura FTTH creció hasta el 77,2% de los hogares y las redes gigabit alcanzaron el 86,6%, aunque la velocidad media de descarga se mantiene por debajo de la de otros países líderes: 171 Mbps frente a 289 Mbps en EE. UU.
Inversión y fragmentación
La caída de la inversión y los ingresos estancados por usuario plantean riesgos para los objetivos de la Década Digital. Si no se acelera la inversión en FTTH, más de 41 millones de europeos seguirán sin acceso a fibra óptica en 2030, muy por debajo de los objetivos de la UE. Además, el gasto per cápita en telecomunicaciones sigue siendo inferior al de EE. UU., Japón y Corea del Sur, lo que limita la capacidad de modernizar redes y ofrecer nuevos servicios.
El informe también resalta la fragmentación de los mercados europeos. En 2025, Europa contaba con 44 operadores de redes móviles con más de 500.000 suscriptores, frente a 8 en EE. UU., 4 en China y Japón, y 3 en Corea del Sur. La falta de escala afecta igualmente a las redes fijas, donde existen más de 70 grandes operadores frente a 28 en EE. UU. y apenas 6 en Japón. Esta fragmentación dificulta la inversión, la innovación y la competitividad del continente.
En conjunto, el informe subraya que, aunque las empresas de telecomunicaciones europeas están ampliando la oferta tecnológica y fortaleciendo la infraestructura digital, se requiere un cambio político urgente para garantizar la inversión y la competitividad frente a otras regiones del mundo.
