La Wireless Broadband Alliance (WBA) ha definido nuevos requisitos empresariales y técnicos para orientar la convergencia entre Wi-Fi y 6G, con el objetivo de facilitar una conectividad más fluida entre redes Wi-Fi y futuras redes celulares. La organización sectorial plantea que el Wi-Fi debe incorporarse desde el inicio al diseño del marco de conectividad 6G, especialmente por su papel en la cobertura en interiores.

El planteamiento figura en el informe ‘Requisitos 6G y Wi-Fi: habilitar una conectividad fluida entre 6G y Wi-Fi’, que analiza experiencias anteriores de convergencia, expone una visión más flexible y establece requisitos críticos para guiar el desarrollo de arquitecturas y estándares. La WBA sostiene que el despliegue futuro no debería depender de una arquitectura única centrada en la red celular, sino contemplar distintos modelos de propiedad y operación de red.
La entidad vincula esta propuesta con la ambición IMT-2030 de lograr conectividad ubicua. Para alcanzarla, considera necesario que el Wi-Fi y las redes celulares colaboren con mayor eficacia, de forma que puedan ofrecer una experiencia de usuario homogénea y una cobertura profunda en interiores. El modelo propuesto es más modular y flexible respecto a la tecnología de acceso, y busca aprovechar las capacidades complementarias de Wi-Fi y la conectividad celular.
Requisitos para la convergencia entre Wi-Fi y 6G
El informe subraya que la convergencia no es solo un objetivo técnico, sino también operativo y comercial. Entre los resultados que deberían habilitar las futuras arquitecturas figuran la reducción de costes de red mediante simplificación, consolidación y mejor uso de infraestructuras existentes; una mejor experiencia de cliente con movilidad más fluida, mayor cobertura en interiores y calidad de servicio coherente; y una menor complejidad operativa mediante selección de red basada en inteligencia artificial, gestión de recursos y mayor visibilidad entre redes.
La WBA también identifica oportunidades comerciales ligadas a la descarga de tráfico, el acceso federado, las alianzas entre operadores y propietarios de red, y los servicios basados en niveles de servicio en redes móviles, fijas y Wi-Fi. Además, apunta a nuevos casos de uso en automatización industrial, ciudades inteligentes, vehículos conectados, transporte inteligente, comunicaciones críticas y capacidades de sensado.
Para los operadores, el marco propuesto podría facilitar un mayor aprovechamiento de la capacidad existente en Wi-Fi y redes celulares, simplificar la infraestructura y abrir nuevas relaciones comerciales entre distintos propietarios de red. Los fabricantes de dispositivos podrían beneficiarse de una mayor interoperabilidad y de enfoques más uniformes en autenticación, movilidad y selección de red. En el ámbito empresarial, la WBA señala posibles reducciones de costes y simplificación de redes, mientras que los usuarios finales podrían acceder a una conectividad más sencilla y fiable al desplazarse entre Wi-Fi y redes celulares.
Lecciones para las redes 6G
Los requisitos críticos buscan reducir costes, complejidad y fragmentación de responsabilidades, factores que limitaron la adopción comercial de anteriores modelos de convergencia. El documento contempla despliegues más flexibles, incluidas arquitecturas en las que el tráfico Wi-Fi pueda anclarse dentro o fuera del núcleo celular.
Entre las áreas técnicas cubiertas figuran la interoperabilidad multivendedor, la autenticación y autorización, la simplificación de la señalización, la seguridad reforzada, las recomendaciones de red basadas en inteligencia artificial, el encaminamiento y la conmutación de tráfico sensibles a la calidad de servicio, la movilidad centrada en el usuario y la eficiencia energética. Estas capacidades se vinculan con necesidades de servicios como sistemas industriales autónomos, comunicaciones de emergencia, vehículos conectados, redes de transporte, aplicaciones inmersivas, ciudades inteligentes y sensado de próxima generación.
La Wireless Broadband Alliance utilizará los nuevos requisitos como referencia para evaluar futuras propuestas de convergencia 6G, identificar brechas arquitectónicas y colaborar con organismos de normalización para que las necesidades de Wi-Fi se consideren en el desarrollo de las arquitecturas 6G. La alianza invita a operadores, proveedores, fabricantes de dispositivos, empresas y organismos de estándares a participar en la conversión de estos requisitos en soluciones desplegables, evaluaciones técnicas y futuros ensayos.