Con el objetivo de optimizar la gestión del agua y minimizar las fugas en entornos urbanos, ha comenzado el proyecto Smartflow, una iniciativa de tres años que desarrollará soluciones digitales basadas en inteligencia artificial. Utilizando datos procedentes de sensores inteligentes, el proyecto creará una plataforma capaz de identificar pérdidas de agua en tiempo real, tanto en redes de distribución como en hogares, facilitando una gestión más eficiente y sostenible del recurso.

El proyecto se implementará en la Costa del Sol (Málaga) y en Roquetas de Mar (Almería), zonas con alta demanda estacional de agua que dificultan la planificación eficiente del suministro. El proyecto se desarrolla en colaboración público-privada, con la participación de Veolia, Cetaqua-Centro Tecnológico del Agua e Hidralia, que lideran la integración de sensórica inteligente y análisis de datos para transformar la información en conocimiento útil para la gestión del agua.
Alianzas y marco regulatorio
Además, Smartflow desarrollará una aplicación digital de asistencia, que permitirá a los usuarios conocer la existencia de fugas, gestionarlas de manera sencilla y recibir recomendaciones para un consumo más sostenible. Entre sus funcionalidades, se incluirá un agente IA basado en modelos de lenguaje extenso (LLM) que ofrecerá asesoramiento sobre el uso del agua y gestión de facturas.
Smartflow se alinea con la Directiva Europea de Calidad del Agua para Consumo Humano y con el Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación (PEICTI), destacando la digitalización como herramienta clave para una planificación sostenible del ciclo integral del agua. La iniciativa busca, además, que las soluciones desarrolladas puedan replicarse en otras regiones, multiplicando su impacto en la eficiencia hídrica y la sostenibilidad urbana.
Durante los próximos tres años, Smartflow implementará pruebas piloto que permitirán evaluar la eficacia de los sensores inteligentes y del sistema de detección de fugas, así como la interacción de los usuarios con la aplicación digital. Los resultados servirán para ajustar los algoritmos de inteligencia artificial y mejorar la precisión en la localización de pérdidas de agua en tiempo real.