El Consejo Europeo ha adoptado una directiva que actualiza los requisitos para los instrumentos de medición vendidos y utilizados en el mercado único. La revisión de la Directiva de Instrumentos de Medición (MID, por sus siglas en inglés) facilitará la implantación de cargadores de vehículos eléctricos, dispensadores de gas comprimido y medidores de energía térmica, elementos esenciales para la transición hacia una economía más verde. Las normas revisadas también priorizan la digitalización y la medición inteligente, y apoyan el uso de gases emergentes como el hidrógeno para contribuir a la descarbonización de los procesos industriales.

La nueva directiva establece estándares comunes para cargadores eléctricos y dispensadores de gas, allanando el camino para el despliegue masivo de infraestructura de carga.
Requisitos específicos para cargadores de vehículos
La actualización amplía el alcance de la MID para cubrir todo tipo de equipos de suministro de energía para vehículos eléctricos (EVSE), incluidos trenes, barcos, embarcaciones y aeronaves. Entre las novedades, se incluyen requisitos para que los cables de los cargadores puedan ser reemplazados fácilmente en caso de daño o robo, sin comprometer el rendimiento del dispositivo.
Además, los medidores de gas y electricidad mostrarán los resultados de forma directa en el propio dispositivo o mediante pantalla remota, mientras que los cargadores eléctricos y los dispensadores de gas comprimido podrán presentar la información en la pantalla del vehículo o en dispositivos de usuario final, como smartphones.
Tras la aprobación del Consejo Europeo, la directiva se adoptó formalmente y entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE. Los Estados miembros tendrán 24 meses para transponer las nuevas normas a su legislación nacional. En general, las nuevas exigencias se aplicarán 30 meses después de la entrada en vigor, excepto para los cargadores EVSE y dispensadores de gas comprimido, que contarán con un periodo transitorio de 48 meses.
La MID fue establecida en 2004 y actualizada en 2014 para alinearse con los principios del nuevo marco legislativo europeo. La versión anterior no contemplaba algunos instrumentos de medición modernos y ciertos requisitos habían quedado desactualizados o dependientes de tecnologías específicas, lo que dificultaba la adopción de soluciones digitales en beneficio de los consumidores. La nueva directiva también aborda problemas de vandalismo y robo de cables en estaciones de carga de vehículos eléctricos, una cuestión creciente en varios países de Europa.