El Ayuntamiento de Madrid avanza en la digitalización de su servicio de Teleasistencia Avanzada, una prestación clave para garantizar que las personas mayores y aquellas con dependencia reconocida puedan permanecer en sus domicilios con mayor seguridad, autonomía y acompañamiento. Actualmente, 35.000 usuarios cuentan con pulseras o colgantes con detector de caídas, mientras que 9.000 personas utilizan relojes inteligentes con geolocalización y botón SOS, que permiten la atención tanto dentro como fuera del hogar.

El proceso de modernización del servicio comenzó en 2023 y ha incorporado progresivamente nuevas soluciones tecnológicas adaptadas a las necesidades de cada usuario. En 2025, el servicio superó los 158.000 usuarios, que pueden elegir entre distintos dispositivos, desde el tradicional medallón hasta terminales digitales avanzados. El uso del reloj inteligente se ha triplicado en apenas un año, consolidándose como una de las principales innovaciones del sistema.
Sensores en el hogar y detección de cambios de rutina
La Teleasistencia Avanzada incluye también la instalación de dispositivos domésticos inteligentes que permiten detectar situaciones de riesgo. En total, se han colocado más de 19.700 sensores, entre ellos 14.000 detectores de humo y 5.000 de gas, que generan alertas automáticas ante posibles emergencias.
Además, 675 usuarios cuentan con detectores de rutina y de patrones de comportamiento, instalados en puntos clave del hogar como puertas o electrodomésticos, que alertan si se producen cambios significativos en la actividad diaria. A ello se suma la telemonitorización de constantes y dispensadores de medicación, utilizada ya por 200 personas mediante llamadas o videollamadas.
El sistema incorpora dispositivos adaptados para personas con discapacidad, garantizando el acceso al servicio en igualdad de condiciones. Más de 1.300 usuarios disponen de terminales activados por voz o soplido, pulsadores de alta sensibilidad, teléfonos con teclas grandes, iluminación inteligente o lazo inductivo, entre otras soluciones específicas.
Durante 2025, el servicio realizó 4,3 millones de llamadas de control, atendió 611.000 llamadas de usuarios y efectuó 53.800 desplazamientos a domicilios ante situaciones de emergencia, además de más de 40.600 visitas programadas de seguimiento e intervención psicosocial.
Alta valoración y apoyo continuo
El perfil mayoritario de las personas usuarias son mujeres mayores de 80 años, muchas de ellas viviendo solas. El 90% de los usuarios afirma sentirse más seguro gracias a la Teleasistencia Avanzada y el 74% considera que el servicio le ha ayudado a permanecer en su domicilio. En la última encuesta de satisfacción, el recurso obtuvo una valoración media de 9,11 sobre 10.
Más allá de la atención ante emergencias, el servicio actúa como red de apoyo preventiva, con programas de salud mental, acompañamiento en situaciones de duelo, prevención del deterioro cognitivo y apoyo a familiares y cuidadores. También funciona como sistema de alerta ante episodios climatológicos adversos, como olas de calor, frío o nevadas.
Desde enero de 2026, la Teleasistencia Avanzada es gratuita para las personas mayores de 87 años, medida que beneficia a 37.750 usuarios. Además, otros 35.500 usuarios no pagan por el servicio en función de su nivel de renta. En total, 73.250 personas disfrutan actualmente de esta prestación sin coste alguno, lo que representa el 56,5% del total de usuarios activos.
El presupuesto destinado al servicio en 2026 supera los 27,4 millones de euros, dentro de un contrato plurianual que garantiza su continuidad hasta 2028. Las personas interesadas pueden solicitar la Teleasistencia Avanzada a través del 010, del teléfono de atención al mayor (900 111 065) o de forma presencial en su centro de servicios sociales.