La empresa Simon participa por tercer año consecutivo en Integrated Systems Europe (ISE), el mayor evento internacional de integración de sistemas y tecnología audiovisual, que se celebra del 3 al 6 de febrero en Barcelona. La compañía está presente con su estand 1F800, donde presenta la evolución de su modelo de negocio hacia la gestión integral de edificios y grandes proyectos.

En esta edición, Simon da un paso adelante en su posicionamiento estratégico, especializándose en soluciones completas para grandes proyectos, con especial atención a los sectores hotelero y del alquiler residencial profesionalizado (Build to Rent). La compañía refuerza así su papel como partner estratégico para promotores y operadores, ofreciendo propuestas que integran tecnología, sostenibilidad y experiencia de usuario.
“El reto ya no es solo incorporar tecnología a un edificio, sino conseguir que sea útil y operable a lo largo del tiempo”, señala Inma Ruiz, Chief Global Brand en Simon. “Nuestro foco está en acompañar a promotores, operadores y usuarios con soluciones que aporten valor a largo plazo y adapten los edificios para el futuro. El objetivo es que la experiencia de más de 100 años de Simon, combinada con la innovación de nuestra propuesta, contribuya a mejorar los espacios en el día a día, con menos complejidad, más control y más bienestar”.
Cinco ejes para una gestión integral de los espacios
La nueva propuesta de valor de Simon se articula en torno a cinco ámbitos de actuación integrados, orientados a crear entornos sostenibles y centrados en el bienestar. Estos abarcan la gestión de la luz, el clima, la presencia, los consumos y la carga, todos ellos concebidos para cubrir las necesidades de habitabilidad y operación de los edificios.
En el ámbito de la experiencia humana, la luz, tanto funcional como creativa, y el clima se gestionan mediante interfaces avanzadas que permiten configurar atmósferas emocionales y garantizar el confort. A ello se suman sistemas de presencia y control de accesos que van más allá de la mera regulación de ocupación, aportando una sensación de cuidado y seguridad en cada espacio.
Desde el punto de vista operativo y medioambiental, Simon apuesta por la monitorización precisa de los consumos de agua y energía para asegurar una sostenibilidad real, así como por soluciones de carga que integran la electromovilidad y la conectividad en la propia estructura del edificio, facilitando una recarga inteligente y accesible.
LOLA, un ecosistema para el control y la monitorización
El elemento central de esta estrategia es LOLA, la plataforma digital de Simon basada en tecnología IoT, que evoluciona como un ecosistema abierto para el control y la monitorización de los espacios. LOLA permite centralizar la gestión bajo una única herramienta, ofreciendo una experiencia intuitiva y personalizada para usuarios y residentes, así como capacidades avanzadas de control para gestores y mantenedores.
“La evolución de LOLA responde a una demanda muy clara del mercado: usar el dato para integrar y operar servicios de forma unificada, sencilla y escalable”, destaca Vicenç Salas, Busines Director de Global Partners. “LOLA actúa como un aliado digital que ayuda a usuarios y gestores a tomar mejores decisiones en tiempo real, optimizar recursos y ofrecer entornos más cómodos, personalizados y eficientes”.
Además, la plataforma amplía su alcance con nuevos proyectos piloto centrados en el bienestar y la eficiencia, reforzando su misión de facilitar el disfrute de los espacios mediante una tecnología flexible y adaptable a necesidades cambiantes.
Entre las principales novedades que Simon presenta en ISE destaca un piloto de gestión inteligente del agua integrado en LOLA, desarrollado en el marco del proyecto hIhAigua junto a i2CAT y Cetaqua, con el apoyo de la Unión Europea-NextGenerationEU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Generalitat de Catalunya.
La solución, orientada a entornos residenciales de corta estancia con gestión centralizada, utiliza algoritmos de inteligencia artificial para analizar patrones de consumo y detectar anomalías como fugas en tiempo real. De este modo, gestores y usuarios acceden a información accionable, mientras que los residentes reciben informes personalizados sobre su huella hídrica y recomendaciones de ahorro. El piloto se desplegará a finales de febrero en 50 viviendas, con el objetivo de reducir el consumo de agua en al menos 200 litros por vivienda al mes.