La Wi-Fi Alliance ha anunciado la ampliación de la certificación Wi-Fi Certified 7 a dispositivos cliente que operan exclusivamente en canales de 20 MHz, una medida que permitirá llevar las capacidades avanzadas de Wi-Fi 7 a un mayor número de dispositivos del Internet de las cosas (IoT).

La nueva certificación está orientada a productos de bajo consumo y tamaño reducido, como sensores, wearables, dispositivos domésticos inteligentes y equipos industriales, que tradicionalmente funcionan en canales estrechos. Hasta ahora, los requisitos de ancho de banda de las últimas generaciones de wifi habían limitado el acceso de este tipo de dispositivos a los beneficios del estándar más avanzado.
Con esta ampliación, los dispositivos IoT de solo 20 MHz podrán aprovechar características clave de Wi-Fi 7, mejorando la fiabilidad, la eficiencia y el comportamiento determinista de las redes en entornos domésticos, industriales y sanitarios.
Wi-Fi 7 también para canales estrechos
La certificación habilita el uso selectivo de funciones avanzadas de Wi-Fi 7 sin incrementar de forma significativa la complejidad ni el consumo energético de los dispositivos. Entre las capacidades compatibles con canales de 20 MHz se incluyen la operación de múltiples enlaces (MLO), que permite evitar congestiones y reducir la latencia, el MU-MIMO en enlace ascendente y descendente, que mejora la conectividad simultánea en despliegues densos, y las Unidades de Recursos Múltiples (Multi-RU), que optimizan el uso del espectro y refuerzan la cobertura en zonas con interferencias.
Estas funcionalidades amplían el abanico de aplicaciones IoT que pueden beneficiarse de una conectividad más robusta y eficiente, tanto en interiores como en exteriores.
La incorporación de Wi-Fi 7 a dispositivos de 20 MHz aporta beneficios específicos para el ecosistema IoT. Entre ellos, destaca un menor consumo energético, al requerir menos procesamiento y complejidad de radio, lo que prolonga la vida útil de los dispositivos alimentados por batería. Además, permite el desarrollo de equipos más pequeños y simples, reduciendo costes y facilitando su integración en sensores y dispositivos compactos.
El uso de canales estrechos también contribuye a mejorar la fiabilidad de las conexiones en entornos densos, como viviendas multifamiliares, fábricas o edificios empresariales, al minimizar interferencias. Asimismo, la concentración de la energía de la señal favorece una mejor cobertura, especialmente en el borde de la red, lo que resulta clave para sensores distribuidos o dispositivos ubicados en zonas de difícil acceso.
Con esta actualización, Wi-Fi Alliance amplía el alcance del estándar Wi-Fi 7 y facilita su adopción en el mercado del IoT, donde el equilibrio entre consumo energético, fiabilidad y capacidad de red es fundamental. La iniciativa refuerza el papel de Wi-Fi 7 como tecnología clave para la próxima generación de dispositivos conectados, habilitando nuevos casos de uso en hogares inteligentes, industria, salud y otros entornos altamente conectados.