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Las cámaras Mobotix celebran su décimo año en la estación de investigación alemana de la Antártida.

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Desde hace diez años, las cámaras Mobotix vigilan el radiotelescopio de la estación de investigación alemana GARS O’Higgins de la Antártida (German Antarctic Receiving Station), a fin de garantizar su correcto funcionamiento. El modelo inicial M1 ha dado paso en la actualidad a cuatro M12 y una M10, y todas ellas funcionan sin problema pese a las condiciones climáticas extremas.

Estación alemana de la Antártida.

Una de las ventajas de la solución Mobotix es que no precisa calefacción ni ventilación y consume entre 3 y 4 vatios de potencia, lo que hace posible instalar las cámaras en zonas con escasa electricidad. En comparación, una cámara convencional con calefacción consume unos 40 vatios, lo que descarta su uso en tales condiciones. Otra de las ventajas es el procesamiento y almacenamiento descentralizados en la cámara, que, además de minimizar el ancho de banda necesario, reducen los costes del sistema. El ordenador o el centro de control de vídeo no sólo sirven para visualizar las imágenes y controlar la cámara (PTZ), sino también para analizarlas y grabarlas.

Una visión clara pese al frío glacial

Al principio, se utilizaba una cámara analógica para controlar el radiotelescopio permanentemente a través de una ventana de la estación, si bien los resultados sólo eran satisfactorios cuando había suficiente luz y la vista era buena.

En el año 2003 se decidió instalar la M1 de Mobotix como sistema digital para exterior. La cámara fue instalada en un lugar protegido del muro exterior de la estación, donde tiene que resistir temperaturas de entre 10°C y -30°C, o incluso inferiores, y vientos de hasta 250 km/h.

La cámara está integrada en la LAN de la estación y proporciona imágenes en tiempo real en esta subred. Para ahorrar capacidad de transferencia, las imágenes actuales se envían cada 10 minutos a Internet a través de satélite. Con los años se han ido añadiendo otras cámaras Mobotix: dos de ellas muestran los alrededores de la estación y otras dos sirven para observar a los pingüinos que visitan regularmente el lugar.

Desfile de pingüinos

Pero el radiotelescopio no es lo único que capta la cámara. A menudo también pueden verse pingüinos, que cuentan con su propia comunidad de fans en Internet. De este modo, la Mobotix M10 se ha convertido en la primera webcam de animales de la Antártida.

Otras cámaras en la Antártida

Además de las cinco cámaras de la estación de investigación GARS O’Higgins, existen otras tres cámaras Mobotix al servicio de la estación Neumayer III, operada por el Instituto Alfred-Wegener. En ella se investiga la meteorología, geofísica, química del aire, infrasonidos y acústica marina. En 2010, la temperatura descendió por debajo de los -50°C por primera vez desde que se iniciaran las observaciones sinópticas rutinarias en la estación Neumayer.

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