La Comisión Europea aplica desde el 31 de julio de 2026 nuevas normas de derecho a reparar (r2r) para facilitar que los consumidores prolonguen la vida útil de productos domésticos y electrónicos, en lugar de sustituirlos por otros nuevos. La medida busca reducir residuos, limitar el consumo innecesario de recursos y hacer más atractiva la reparación dentro del mercado europeo.

En el ámbito del hogar inteligente, las reglas afectarán principalmente a productos como lavadoras y lavavajillas inteligentes, frigoríficos conectados, robots aspiradores y aspiradores inteligentes, además de teléfonos inteligentes y tablets. El objetivo es crear un sistema en el que reparar un producto resulte una opción más accesible y razonable para el usuario cuando sea técnicamente posible.
Nuevos derechos de reparación para productos inteligentes y electrónicos
Las nuevas disposiciones reconocerán a los consumidores el derecho a solicitar a los fabricantes la reparación de productos que sean técnicamente reparables conforme a la legislación de la UE. La reparación deberá realizarse en un plazo razonable y a un precio razonable, con el fin de incentivar esta opción frente a la compra de un producto nuevo. El texto original precisa que esta exigencia se aplicará salvo cuando el servicio sea gratuito.
Otra de las medidas previstas es la ampliación de la garantía legal del producto durante al menos 12 meses cuando el consumidor opte por repararlo en vez de sustituirlo dentro del periodo de responsabilidad. Esta extensión busca reforzar la confianza en la reparación como alternativa viable y dar mayor protección al usuario durante el ciclo de vida del producto.
Los fabricantes también deberán ofrecer información fácilmente accesible sobre los servicios de reparación disponibles. Además, tendrán que facilitar el acceso a piezas de recambio a un precio razonable, un elemento clave para que los productos reparables puedan mantenerse en uso durante más tiempo.
Impacto económico y plataforma europea de reparación
La normativa se enmarca en los objetivos de consumo sostenible y economía circular de la Unión Europea. Según las previsiones incluidas en el texto original, estas reglas podrían generar 4.800 millones de euros en crecimiento e inversión en la UE, al impulsar la actividad vinculada a la reparación y al mantenimiento de productos.
La iniciativa también prevé la puesta en marcha de una nueva plataforma europea de reparación en línea, que debería estar operativa en 2027. Esta herramienta permitirá a los consumidores localizar con mayor facilidad reparadores adecuados y contará con secciones específicas para cada país de la Unión Europea.
Durante años, para muchos consumidores resultaba más sencillo y económico desechar un producto averiado o defectuoso y comprar uno nuevo que repararlo. Las nuevas reglas pretenden modificar ese patrón de consumo mediante derechos específicos, obligaciones para los fabricantes y canales de información orientados a facilitar la reparación.