La empresa Gira ha reforzado su estrategia de desarrollo sostenible con una nueva generación de mecanismos y soluciones para edificios inteligentes diseñados para prolongar su vida útil, facilitar la reparación y reducir la huella ambiental de sus productos. La firma alemana incorpora criterios de durabilidad, economía circular y uso de materiales de menor impacto en un ámbito de la construcción sostenible que no se limita a la eficiencia energética o la climatización.

La compañía sitúa el diseño responsable en la capacidad de mantener los productos vigentes durante décadas, reducir el consumo de recursos y favorecer su reutilización o reciclaje al final de la vida útil. Este enfoque se aplica a elementos habituales de los edificios, como mecanismos, marcos y componentes asociados a la instalación eléctrica y al control de espacios.
Durabilidad y reparación en mecanismos para edificios inteligentes
Uno de los ejes de la estrategia de Gira es la fabricación de mecanismos preparados para permanecer en uso durante largos periodos. Frente a modelos basados en la sustitución frecuente, la empresa plantea productos pensados para acompañar al edificio y adaptarse a sus ciclos de uso.
La gama mecánica de Gira se somete a ensayos que, según la compañía, superan ampliamente las exigencias normativas. Además, mantiene la disponibilidad de piezas de repuesto con el objetivo de facilitar la reparación cuando resulte viable desde el punto de vista técnico y económico, una medida orientada a alargar la vida útil y reducir residuos.
La empresa vincula este planteamiento a su sistema de gestión certificado conforme a ISO 9001:2015, que aplica a la calidad y a la mejora continua de productos y servicios. La certificación forma parte del marco con el que Gira estructura sus procesos internos de control y desarrollo.
Materiales biocirculares, reciclados y renovables
La innovación en materiales es otro de los ámbitos de actuación. Gira está incorporando de forma progresiva plásticos de origen biocircular, materiales reciclados y materias primas renovables en distintas líneas de producto, con el objetivo de disminuir la huella de carbono sin modificar los requisitos de resistencia, calidad o diseño.
Entre los ejemplos citados por la compañía figura Gira System 70. Sus marcos en acabado blanco brillo se fabrican con plástico biocircular procedente de materias primas de origen vegetal. Según Gira, este material permite reducir en torno a un 72% las emisiones de CO₂ en comparación con un plástico convencional de origen fósil.
La colección Gira Esprit Linoleum-Plywood aplica un planteamiento similar mediante la combinación de linóleo y madera procedentes de recursos renovables. De acuerdo con los datos aportados por la firma, esta solución reduce aproximadamente un 75% su huella de carbono frente a alternativas convencionales.
Economía circular aplicada al diseño y al embalaje
La estrategia de circularidad también incluye cambios en la composición de los productos. Gira ha sustituido progresivamente materiales termoestables por termoplásticos, que requieren menos energía en los procesos de reciclaje y conservan una elevada resistencia mecánica.
La compañía trabaja asimismo en la optimización de sus embalajes mediante el empleo de papel reciclado y certificado FSC. En paralelo, está reduciendo de forma gradual el uso de plástico en los procesos de expedición, dentro de un nuevo estándar de embalaje orientado a disminuir el impacto ambiental asociado a la distribución.