La empresa iLOQ ha presentado una nueva gama actualizada de candados inteligentes diseñados para operadores de infraestructuras críticas. La primera fase incluye un candado NFC S50 de grado 3 mejorado, mientras que los modelos de grado 4 y 5 se lanzarán a lo largo de 2026, seguidos de un nuevo modelo de grado 1.

La nueva gama permite utilizar el teléfono móvil como llave, lo que simplifica la gestión de accesos y facilita que el personal autorizado pueda entrar rápidamente en las instalaciones cuando sea necesario.
Candados inteligentes para infraestructuras críticas
Los operadores de infraestructuras críticas gestionan activos repartidos en áreas geográficas amplias, desde emplazamientos remotos hasta instalaciones en entornos urbanos. En este contexto, el control de acceso debe combinar disponibilidad para tareas de mantenimiento y explotación con protección frente a entradas no autorizadas.
El texto de lanzamiento señala que solo en Estados Unidos las instalaciones eléctricas registran más de 3.500 intrusiones al año. Para responder a este tipo de riesgos, los nuevos candados incorporan un recubrimiento mejorado y un diseño mecánico revisado, concebidos para reforzar la durabilidad y optimizar el proceso de chapado.
La gama de iLOQ está diseñada para soportar condiciones exteriores, por lo que se dirige especialmente a emplazamientos al aire libre y ubicaciones remotas. Esta orientación resulta relevante para redes con activos dispersos, donde la sustitución de componentes o el mantenimiento físico de los dispositivos puede implicar desplazamientos y costes operativos adicionales.
Supervisión del estado de los candados
La principal novedad funcional de la actualización se sitúa en la recopilación de datos. Los candados renovados incorporan tecnología que permite leer en campo si el cierre está abierto o cerrado y transferir esa información de forma fiable a Manager, con el objetivo de centralizar la situación de los dispositivos desplegados.
El personal operativo actualiza el estado de los candados mediante sus teléfonos inteligentes. Esa información se integra después en una vista centralizada de todos los cierres instalados, lo que permite a los operadores conocer en qué puntos se están realizando trabajos, cuánto tiempo permanece cada trabajador en una ubicación y dónde pueden existir incidencias de seguridad.
Esta capa de información añade trazabilidad a la gestión de accesos en redes con cientos de emplazamientos distribuidos. Para los responsables de operación, disponer de datos actualizados sobre el uso de los candados puede apoyar la toma de decisiones, la planificación de intervenciones y la mejora de la eficiencia operativa.
“La infraestructura crítica mantiene la sociedad en funcionamiento y mantiene estos sitios seguros mientras se garantiza el acceso. Aunque los candados fuertes e inteligentes son importantes, las empresas de infraestructuras críticas buscan una visión completa de sus operaciones. Con nuestros candados actualizados, les proporcionamos una nueva capa de información sobre datos, y nuestros candados sin batería garantizan un tiempo de funcionamiento durante todo el año sin necesidad de mantenimiento”, dice Joni Lampinen, directora de ingresos de iLOQ.