El Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea ha ampliado el alcance del Código de Conducta para la interoperabilidad de electrodomésticos inteligentes, una iniciativa destinada a mejorar la eficiencia energética en los hogares y reforzar la estabilidad del sistema eléctrico europeo. Con esta actualización, el Código de Conducta amplía su cobertura a nuevas categorías de productos como los sistemas de gestión energética doméstica, los inversores fotovoltaicos, las baterías y los cargadores domésticos para vehículos eléctricos. El objetivo es avanzar hacia hogares más inteligentes y eficientes antes de 2027.

Este código, puesto en marcha en 2024, promueve que los electrodomésticos puedan comunicarse entre sí y con la red eléctrica. Gracias a esta capacidad, dispositivos como lavadoras, lavavajillas o sistemas de climatización pueden adaptar su consumo en función de la disponibilidad de electricidad, especialmente cuando esta procede de fuentes renovables, cuya producción es variable.
Más interoperabilidad para electrodomésticos inteligentes
El Código de Conducta establece criterios comunes de interoperabilidad para garantizar que los electrodomésticos inteligentes puedan comunicarse de forma coherente tanto con los sistemas de gestión energética como con la red eléctrica. En su primera fase, la iniciativa cuenta con el respaldo de diez fabricantes, entre ellos Qvantum, Daikin, Electrolux, Miele, Mitsubishi Electric, Panasonic, Vaillant Group, Vestel y Viessmann, que se han comprometido a introducir al menos un producto interoperable en el mercado europeo.
Uno de los principales desafíos del sector sigue siendo lograr la plena compatibilidad entre dispositivos de distintos fabricantes, en un contexto marcado por la coexistencia de múltiples estándares técnicos, algunos aún en desarrollo. Para hacer frente a este reto, el Código de Conducta apuesta por la interoperabilidad semántica, que permite que equipos basados en diferentes estándares puedan entenderse y funcionar conjuntamente sin problemas.
Desde su puesta en marcha en 2024, la colaboración con la industria ha facilitado la llegada al mercado de nuevos modelos compatibles. Actualmente, existen cerca de 130 productos que cumplen con estos requisitos, fabricados en la Unión Europea o importados, a los que se suman casi 200 modelos que siguen disponibles aunque ya no se producen ni se comercializan.
Todos estos dispositivos pueden consultarse en el Registro Europeo de Productos para el Etiquetado Energético (EPREL), una base de datos que recoge información detallada sobre el rendimiento energético y ambiental de los productos con etiqueta energética.
Además, desde este mes, consumidores, minoristas y administraciones públicas pueden identificar más fácilmente los equipos que cumplen con el Código de Conducta gracias a un nuevo filtro específico dentro de EPREL, disponible tras seleccionar la categoría correspondiente, como calefactores, lavavajillas o lavadoras.