El Gobierno de La Rioja avanza en la modernización de sus infraestructuras científicas con la construcción del nuevo laboratorio regional en la Finca La Grajera. Con una inversión de más de 17 millones de euros, el proyecto permitirá duplicar la superficie actual del centro y reforzar su capacidad de análisis en los ámbitos agroalimentario, sanitario y medioambiental, consolidándolo como un laboratorio multidisciplinar de referencia para la región. El edificio ha sido concebido como un espacio inteligente y sostenible, diseñado bajo criterios bioclimáticos y de eficiencia energética.

Además, contará con una instalación fotovoltaica de 200 paneles solares con 88 kW pico de potencia, generando 96.645 kWh anuales destinados al autoconsumo, un sistema de aerotermia de alta eficiencia para la producción de agua caliente sanitaria, un depósito de aguas pluviales de aproximadamente 60 metros cúbicos para riego, iluminación LED regulable con detectores de presencia y un sistema integral de control y monitorización mediante tecnología Smart Building.
Las obras, iniciadas en abril de 2025 y previstas para finalizar en 2027, permitirán dotar al laboratorio regional de una superficie total construida de 8.665,99 metros cuadrados, con 6.550,52 metros cuadrados destinados a espacios de laboratorio y 1.386,51 metros cuadrados para aparcamiento. Esta ampliación más que duplica la superficie del laboratorio actual, que cuenta con 2.520 metros cuadrados.
Laboratorios especializados y diseño inteligente
El nuevo edificio albergará laboratorios especializados en biología, química alimentaria y de residuos, incluyendo un laboratorio de contención biológica P3 para agentes patógenos. Se organizarán tres accesos diferenciados para personal, productos químicos y muestras potencialmente contaminadas, así como ascensores adaptados, montacargas y espacios técnicos específicos para gases como oxígeno, argón, hidrógeno o nitrógeno.
El proyecto responde a la necesidad de actualizar y ampliar las instalaciones del laboratorio regional actual, que cuenta con una plantilla de 40 técnicos y realiza alrededor de 150.000 determinaciones anuales en análisis de aguas, alimentos, muestras de origen animal, material vegetal, suelos, fertilizantes, lodos y piensos. Con la nueva infraestructura, se reforzará la capacidad de diagnóstico y análisis, se mejorará la seguridad laboral y se adaptarán los espacios a los requisitos científicos actuales, consolidando al laboratorio como un centro de referencia para la región.
El Laboratorio Regional está adscrito a la Dirección General de Desarrollo Rural y desarrolla su actividad en áreas clave como Agricultura y Alimentación, Salud y Consumo y Medio Ambiente. La ampliación permitirá mejorar la funcionalidad de los servicios prestados, garantizando mayor eficiencia en el análisis de productos y en la gestión de datos científicos, tanto para clientes públicos como privados.